SACAPUNTAS
¡ SACAPUNTAS !
Este año estoy siendo testigo de travesuras curiosísimas. A los niños de seis años… ¡se les ocurre cada cosa!
Algunos padres, muy preocupados de que sus hijos no pierdan el tiempo en clase, les compraron al principio de curso sacapuntas con un pequeño depósito para no tener que levantarse a la papelera. Pues bien, para algo tenía que servir el invento. Se dedicaron a sacarle punta a las ceras y hacer purpurina de colores. Cuando ya tenían suficiente se les ocurrió derramársela encima a los compañeros. Como es natural, todo esto ocurría en segundos mientras yo atendía a algún niño que lo necesitaba. Me di cuenta cuando llegó uno con los ojos llenos de colores.
En otra ocasión, llegó otro con sangre en el dedo. Al preguntarle qué había pasado no respondía. Pensé en los posibles peligros y caí en el sacapuntas. ¡Otra vez el sacapuntas! El suyo estaba lleno de sangre, por lo que no tuve que seguir investigando. ¡Intentó sacarle punta al dedo!
Hay días en los que alguno viene pensando qué hacer y… ¡qué mejor que jugar a esconder sacapuntas! Llega uno y te dice: _Seño, se me ha perdido el sacapuntas. En ese momento parece que hay gatos en la clase. Siete u ocho, muy buenos compañeros, se tiran al suelo en busca del sacapuntas perdido. Al poco rato, cuando he conseguido que se sienten, llega el que lo había cogido y dice: _¡Lo he encontrado! , y otra vez el alboroto.
No estoy exagerando, sólo estoy uniendo tres de las muchas cosas que inventan los pequeños. El problema está que, tras los pequeños accidentes, tengo que salir de clase, dejar a los 24 restantes al cuidado de la profesora de al lado, y reparar los entuertos.


Darunia dijo
Pero qué paciencia hay que tener... No me extraña que acabéis agotados.
Es que se les ocurre cada cosa, que de donde sacarán tanta imaginación. Lo bueno que tienen a estas edades es que son muy cariñosos. Y eso seguro que compensa.
Un beso.
19 Enero 2007 | 11:41 PM