UN PASEO POR ZUHEROS



Acabé el año dejándome llevar por lo que necesitaba.
La mañana del día 31 salimos un grupo de amigos a dar un paseo por los alrededores de Zuheros. Al decidir volver, sentí una necesidad imperiosa de continuar, y así lo hice.
Reconozco que fui una irresponsable, pero lo que vivíí durante las tres horas que estuve andando sola por esos lugares me es imposible describirlo.
El aroma que se respiraba, el silencio que te impregnaba, las vistas... Todo contribuyó a darme una gran inyección de paz y tranquilidad que llevaba tanto necesitando.
Sé que actué locamente, pero me alegro. Ese paseo me ayudó mucho más de lo que podía imaginar.

ren dijo
Carmen, hija, que creí que habías dejado este bloooooooooog!!! Entraba en el nuevo y desde el 13 de diciembre no veía nada nuevo, por eso te decía en Rincones que te prodigabas poco...
Ni sé por qué me ha dado por pinchar en esta dirección...Ha sido un impulso tonto, y ya ves..Estabas aquí hace tiempo. Me tengo que poner al corriente, algo que haré con sumo gusto.
Estos ratos en soledad son a veces un remanso de paz impagable. Aislarse a ratos de la vorágine en que estamos sumergidos a diario es m´s efectivo que todo el Prozac del mundo...
Un besote, guapa.
29 Enero 2007 | 09:22 PM